La mayoría de las herramientas de diseño online exigen una cuenta antes de dejarte hacer nada. Canva, Adobe Express, Figma — todas piden tu email, una contraseña y a veces una tarjeta de crédito. Y cada vez que publicas, vuelta a iniciar sesión.

FrameForge funciona de otra manera. Lo instalas una vez. No vuelves a iniciar sesión jamás. Tus imágenes nunca salen de tu navegador.

La fricción del registro

A lo largo de un año de trabajo habitual con miniaturas, esa fricción suma. Pierdes horas iniciando sesión, esperando a que carguen páginas, recuperando contraseñas olvidadas, aceptando actualizaciones de términos de servicio. Y cada vez que quieres usar la herramienta, toca autenticarse otra vez.

Una miniatura es un trabajo simple: tienes una imagen, la necesitas exactamente a 1280×720 para YouTube o a 1080×1080 para Instagram, y quieres seguir con lo tuyo. La pantalla de login es puro peaje.

Por qué importa no tener cuenta

Privacidad
Tus imágenes se quedan en tu ordenador. Si tu miniatura es una captura de un trabajo sin publicar o de la maqueta confidencial de un cliente, no necesitas subirla a los servidores de nadie.
Velocidad
Sin pantalla de login. Sin esperar a que carguen páginas. Haz clic en la extensión, abre una imagen, elige una plataforma, exporta. Todo el trabajo lleva segundos.
Trabajo sin conexión
Una vez instalado, FrameForge funciona sin conexión a internet. Las herramientas que requieren login no pueden funcionar offline.
Sin trampa de upsell
El nivel gratuito de Canva está bien hasta que te empujan hacia Canva Pro (180 $/año). El FrameForge gratuito es la versión gratuita de verdad. El Pro es opcional, no obligatorio.

Qué hace

FrameForge incluye presets para YouTube, Instagram, X, LinkedIn, Twitch y más. Recortas la imagen, eliges una plataforma y exportas directamente a tu carpeta de Descargas.

Si estás diseñando una miniatura desde cero — combinando imágenes, añadiendo texto, maquetación con tu marca — Canva es la herramienta adecuada. FrameForge es para el caso común: ya tienes la imagen, solo necesitas las dimensiones correctas.

Instálalo una vez. No vuelvas a pensar en cuentas.

FrameForge es gratis. Sin tarjeta de crédito, sin email de confirmación, sin "completa tu perfil". Instálalo desde la Chrome Web Store y empieza a redimensionar.

Instalar FrameForge — gratis

Preguntas frecuentes

¿FrameForge funciona sin conexión?
Sí, después de instalarlo. El redimensionado ocurre completamente en tu navegador usando la potencia de tu ordenador. Solo necesitas internet para instalar la extensión desde la Chrome Web Store la primera vez.
¿Están seguros mis datos de imagen sin tener cuenta?
Tus imágenes se procesan en local en tu ordenador y nunca se suben a ningún servidor. No tenemos acceso a tus archivos, no hay cuenta en la que entrar y no podemos rastrear lo que creas.
¿Qué es la versión Pro?
El FrameForge gratuito incluye todos los presets de plataformas y el redimensionado principal. El Pro añade superposición de texto y procesamiento por lotes para quien redimensiona 10+ imágenes por sesión. Ambas versiones mantienen tus imágenes offline.